Reiki

En éste escrito en japonés que vemos arriba, el símbolo de arriba (Rei) representa una lluvia de arroz. Simboliza la energía universal que todo lo envuelve e interpenetra. El de abajo simplemente es la energía (Ki). Simboliza la unión de la Energía Universal con la Energía individual.
Es una técnica de imposición de manos, nacida en Japón gracias a un monje de nombre Mikao Usui, era un sacerdote cristiano con una inmensa curiosidad y con una pregunta en mente, ¿Cómo sanaba Jesús Cristo? y luego, otra, ¿Cómo sanaba Buda?, el maestro Usui perteneció a un grupo espiritual denominado Rei Jyutsu Ka, que estaba establecido en la montaña santa de Kuruma Yama, en Kyoto.
En una oportunidad luego de una meditación de 21 días, con ayuno incluido, recibió la información, o mejor dicho, la respuesta a sus preguntas, tuvo la visión de una serie de símbolos y para qué servía cada uno de ellos, es en mi opinión aquí cuando nace el Usui Shiki Ryoho (método de sanación de Usui), conocido en Occidente simplemente como Reiki.
Cuando un sanador impone las manos, siente la Energía la mayoría de las veces en forma de calor que sale de sus manos, y el paciente también siente ese calorcito en el sitio de la lesión. Cuando uno practica el Reiki, no pierde nada de Energía, de la Energía personal, uno es un canal por donde pasa esa Energía Universal, que de paso sabe lo que hace y sana de esa forma al paciente. He pasado todo un día desde las 7:00 a.m. sanando pacientes, uno y otro, y a las 7:00 p.m. sin sentir ninguna debilidad y es en ese momento cuando me doy cuenta de que no he comido ni he tomado ni un vasito de agua, y es impresionante como después de ese tren de trabajo uno se siente con más energía.
Reiki se aprende, no es algo de algunos seres privilegiados, existimos varios Maestros de Reiki, y lo primero que hacemos, aparte de la enseñanza filosófica, es el iniciar al alumno, en la mayoría de las escuelas son tres los niveles a impartir, el Nivel I es el nivel del "servidor de la luz", se enseñan las diferentes posiciones de manos, no sólo para auto-tratamiento, sino también para tratar a otras personas. En el Nivel II, el nivel del "portador de la luz" se aprenden símbolos de energía para la sanación de trastornos mentales y/o emocionales, se incrementa la capacidad sanadora con la iniciación en éste nivel al punto de poder tratar a distancia. Y el Nivel III, el nivel del "Maestro de la luz", se incluyen algunos símbolos nuevos útiles para meditación y para "programar" cristales y otros objetos. En algunas escuelas, la Maestría está incluida aquí, en otras debes realizar otra iniciación para poder tener la capacidad de iniciar a otros en todos los niveles.
En el monumento al Maestro Usui situado en su tumba podemos leer una inscripción de la que realizamos este extracto.
"Para enseñar esto a los demás, debes seguir los cinco principios del Emperador Menji y contemplarlos en tu corazón. Hay que decir estas palabras todos los días, una vez por la mañana y otra vez por la noche:
| Kyo dake wa Okoru-na Kyo dake wa Shinpai suna Kyo dake wa Kansha shite Kyo dake wa Goo hage me Kyo dake wa Hito ni shinsetsu ni | Solo por hoy No te enfades Solo por hoy No te preocupes Solo por hoy Sé agradecido / demuestra aprecio Solo por hoy Trabaja duro / practica intensamente Solo por hoy Se amable con los demás |
Es, en mi opinión preferiblemente el meditar a diario, digo ésto por que algunas escuelas no creen que sea indispensable, y el Maestro Usui recomendaba meditar repitiendo éstos principios, los cinco principios del Reiki.
Es sorprendente la capacidad de sanación que tienen los símbolos, mi primera experiencia con los símbolos fue con una señora quien presentaba ya cinco años una "polineuritis generalizada desmienilizante crónica", es decir, una inflamación de los nervios periféricos con pérdida de la envoltura normal de los mismos, como si tuviese los "cables pela'os" coloquialmente hablando. Presentaba una falta de fuerza muscular que le impedía hasta levantar, pisando con el talón, el pie de tierra, no tenía la prensión manual debido al daño neurológico, ésto último lo recuperó en 2 minutos, y la fuerza muscular la recuperó en sólo cuatro días, cuando llegó al consultorio se paró y levantó uno de sus piés como una garza. Le practiqué una sesión diaria, y como a los 20 minutos de realizar el símbolo para los problemas neurológicos, la paciente no resistía el calor que se había generado, con el aire acondicionado funcionando de maravilla.
Es una transferencia de energías del sanador al paciente, esa energía es la que produce el efecto sanador o curativo en el paciente.


