Jesús Cristo

Jesús
(foto materializada por Sai Baba)
Patanjali, hindú que ya fue nombrado en el aparte de Astanga Yoga, él decía que las personas que utilizan la Energía para obtener "poderes", nunca llegan al Samadhi, esto también lo dicen muchos Yoguis, pero eso en mi opinión depende de qué "poderes", y de cómo y cuando se utilicen, para qué se utilicen, y si uno vive nada más en el afán de conseguir más y más poderes, también que cuando uno se propone sólo a adquirir "poderes" es porque siempre se encuentra en un estado de duda permanente, y cada duda que se presente genera otra duda, ahora cuando uno supera esto, existe una comunicación constante con Dios, escucha permanentemente la voz interior, o la voz de tu Yo superior, no puede existir duda de ésta manera, y además puedes utilizar el poder que sea necesario utilizar con la persona con quien debas hacerlo, porque Jesús Cristo sanaba todo tipo de enfermedades, andaba sobre las aguas, multiplicaba los panes y pescados, realizaba alquimias fenomenales de transformar agua en vino, resucitaba personas muertas y hasta el mismo no sólo resucitó, si no que hizo que su cuerpo físico se transformara en Energía pura y además, desapareciera subiendo al cielo, y para mí, Jesús Cristo andaba en un Samadhi permanente. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba es otro ser increíble, realiza cosas verdaderamente excepcionales, y para mi, es otro ser en que su Samadhi es permanente. Por otra parte yo realizo sanaciones y cuando medito, muchas veces estoy en Samadhi. Es que el Cuarto Chakra, o Chakra Cardíaco es la residencia del Señor, el hogar de Dios en nuestro ser, Jesús también lo dice como siempre, sin decirlo, o sea metafóricamente, "...y sepan que el Reino de Dios está en medio de ustedes" . Como sanador, la cantidad de personas fue tan espectacular que no pudieron ser expuestos todos los casos, pero de los que se expusieron, aquí van algunos: "Entonces Jesús se levantó y salió de la sinagoga, y entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía una fiebre; y le rogaron por ella. E inclinándose hacia ella reprendió a la fiebre; y la fiebre la dejó, y levantándose ella al instante, les servía. Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba" . Aquí, como en la mayoría de las sanaciones que efectuaba Jesús se evidencia el poder del sonido, el poder de la palabra, sobre todo naturalmente en el caso de la suegra de Simón, donde habló a la energía que producía la fiebre diciéndole que la dejara, y la fiebre se fue, la dejó... De nuevo, otro caso donde el dominio del poder de la palabra se da: "Sucedió que estando en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno de lepra, quien viendo a Jesús, se postró con el rostro en tierra y le rogó, diciendo: Señor, si quieres puedes limpiarme. Entonces extendiendo él la mano, le tocó diciendo: Quiero, se limpio. Y al instante la lepra se fue de él”. Otro caso relativo al poder de la palabra, es el caso del muchacho epiléptico, Otra forma de sanar Jesús, era perdonando los pecados. Ésta forma de sanar, habla del efecto que tienen las Energías negativas, producto de las acciones negativas en la producción de enfermedad, lo que es Karma y sobre todo Karma negativo y, de la ley de acción y reacción, es decir, que uno al realizar una acción negativa, sobretodo contra otro ser, esa acción se revierte en contra nuestra, y como no estamos conscientes de las Energías, menos aun de nuestras propias Energías, entonces habrán manifestaciones, primero de disfunción y luego de enfermedad, la elección del órgano enfermo, el tipo y la gravedad de la enfermedad, dependerán de: la gravedad de nuestra acción negativa, hacia quien dirigimos esa acción, de la presencia o no de bloqueos energéticos en nuestro sistema, de la presencia o no de conflictos emocionales o mentales, que a su vez producen bloqueos, de nuestra capacidad para perdonar y de nuestro desarrollo espiritual. "Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él. Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron por el lecho, poniéndole en medio delante de Jesús. Al ver la fe de ellos, le dijo: Hombre tus pecados te son perdonados. ...Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico); A ti te digo: levántate, toma tu lecho y vete a tu casa. Al instante, levantándose en presencia de ellos, y tomando el lecho en que estaba acostado, se fue a su casa glorificando a Dios”. Habla también del amor como Karma positivo, Dharma, o acción positiva, como Energía positiva, poderosa que se revierte en mayor cuantía, y el cómo ejercerla, cosa que a pesar de muchos de nosotros saberla, casi nunca la practicamos; y del conocimiento de sí mismo para perfeccionarse, conocer mejor a otros y el poder ayudarlos, y del perdón, "Pero a vosotros que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian. Al que te hiera en una mejilla preséntale también la otra; y al que te quite la capa ni aun la túnica le niegues. A cualquiera que te pida dale; y al que tome lo que se tuyo no pidas que te lo devuelva. Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos (trata a los demás, como quieres que te traten). Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo. Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto. Amad pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos. Sed, pues, misericordiosos como también vuestro Padre es misericordioso. No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir. Y les decía una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? El discípulo no es superior a su maestro, mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro. ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no ves la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? Hipócrita, saca la viga que está en tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano”. Acerca del perdón, "Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que el Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas”. Otra forma de sanar Jesús, es mediante la fe, la fe como instrumento de amor es una de las más poderosas, pero lo que yo he notado es no necesariamente la fe del enfermo, más lo he notado en la fe del familiar próximo, de otros familiares o de amigos, no del enfermo, porque hay los que preconizan que es necesario que el enfermo debe tener fe, no estoy de acuerdo con esto, el enfermo está enfermo, y muchas veces enfermo por falta de fe, o también, tal es la enfermedad que presenta, que ya ha perdido la fe, como sanador, uno debe darle esperanzas, aliviarle de su tristeza, reconstruirle o reconstituirle la fe, no exigirle que debe tener fe, para mí, es como una justificación cuando un sanador dice esto al enfermo cuando su terapia no funciona, es la falta de fe del sanador, no del enfermo; como los que hay también, que para poder ingresar al campo energético del enfermo, se le debe pedir permiso, tampoco estoy de acuerdo, es muy bonito, es verdad, pero..., si no me dan permiso, debo respetar la voluntad del enfermo para que siga enfermo, ni siquiera que se sienta algo mejor, aunque yo pueda hacerlo, no estoy de acuerdo, repito, pero si el enfermo ya está recibiendo la terapia adecuada aceptada por él y mejora, pero no como se desea, yo me pregunto: "¿Estoy faltando a la Ética, si no lo ayudo a que mejore aun más?", o mejor, "Si me niega el permiso de poder ayudarlo, que siga enfermo...", además si todos somos uno, si yo me encuentro en capacidad de sanar a alguien, no lo hago porque no me da el permiso, eso me parece una falta de amor, una falta al amor; en mi opinión, no es así como debería ser, cantidad de personas me han dicho para que ayude a sus familiares enfermos, y lo hago sin el permiso del enfermo, para mi ese permiso está implícito en la acción de sanar si el enfermo está presente, o mejor aun, el enfermo al venir, ya da su permiso, y ya el familiar ha dado ese permiso si el enfermo está ausente. De los pacientes que he visto en cuerpo presente desde 1971 y estamos en el año 2002, sin contar a los que vi en mi Internado de Pregrado, y a mis familiares y amigos que solicitaban mi ayuda, y no creo haber visto tres o cuatro personas enfermas en todos estos años, sólo recuerdo una señora que se negó a recibir Energía de mis manos, y le pregunté: "¿Señora usted es cristiana?", y me respondió que "si", le dije: "entonces usted no cree en Jesús Cristo", me preguntó que por qué decía yo eso, y le leí el versículo de Marcos Capítulo 16, Versículo 17, donde habla de las características de los que creen, y como última está la de: "impondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán". Hubo otra, que una amiga de ella le comentó de mi, presentaba una artritis reumatoide, la cual le imposibilitaba los movimientos prensiles de ambas manos y el levantar los miembros superiores, y se negó por ser Testigo de Jehová; si mal no recuerdo, estos son los llamados estudiosos de la Biblia, y si son tan estudiosos, ¿porqué no han leído ese versículo de Marcos?, la amiga me insiste que si no puedo hacer algo por ella, le dije que si, la traté a distancia, y a la semana ésta amiga fue de visita a casa de la amiga enferma, y ésta le dijo, levantando los brazos y agarrando cosas con las manos: "mira como estoy tomando agua de lechosa", agüita que no tiene el más mínimo efecto sobre una artritis. He visto en muchas ocasiones ese poder de la fe, en una oportunidad, para mí, la de la persona que con más fe he visto, una muchacha me pide, con lágrimas contenidas en los ojos, así: "por favor doctor, ¿usted puede tratar a mi mamá, que tiene tos, una tos que no se le quita con ninguna de las medicaciones que le han sido indicadas?, y justamente cuando ella está haciendo la pregunta, sentí unas ganas de toser increíbles, y le pregunté: "¿dónde está tu mamá?", me respondió: "en Barquisimeto", le pregunté: "¿la puedes llamar?, porque para mi, ya se le quitó la tos", cuando logra comunicarse, le preguntó a su madre: "¿mamy, se te quitó la tos?", su mamy le responde: ¿y cómo tu sabes?. Yo no hice nada, todo lo hizo la fe de la muchacha, y sin pedirle permiso a la enferma, yo creo mas bien que son buenas obras, y no faltas, por falta de permiso, una obra en la cual el sanador no hace nada, todo lo hace esa Energía Universal a través del sanador y gracias a la fe del familiar. Otro caso, el de una muchacha estudiante en Caracas, quien presenta dolor en la espalda, los médicos no encuentran nada, y los medicamentos tampoco le hacen nada, y el dolor persiste, una tía aquí en Puerto Ordaz me preguntó: ¿hijo tu tratas a distancia?, y le dije que sí, me expuso el caso de su sobrina en Caracas, le pregunté el nombre de la chica, y poniendo los dedos sobre el nombre, sentí un dolor en la punta de mis dedos, luego le digo a la señora, "¿usted puede llamar a su sobrina?", respondió que sí, cuando logra comunicarse, y al preguntarle: ¿cómo te sientes, mi amor?, la sobrina le responde: "tía, hace como 5 minutos sentí como si se me anestesiaba la espalda, se me quitó el dolor", cosas así pasan muy seguido, y sin permiso del enfermo... |
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