Home Einstein se equivocó... algo más de transferencia de energías...
Un mediodía, mi Secretaria-Enfermera Gala me dice para ir a ver a su hija, estaba enferma, tenía cuarenta y cinco días sangrando por vía vaginal, una metrorragia, la madre pensó que se le iba a quitar cuando la muchacha le dijo como a los doce días de estar sangrando, pero el sangrado persistió, para ese día presentaba cifras de Hemoglobina de 6 mg%, y naturalmente una palidez acorde con esas cifras, algo de deshidratación, debilidad general, por supuesto una pequeña taquicardia…, ya la había llevado a una Doctora Ginecóloga, quien la había examinado e indicado un tratamiento, cuando llego entonces le coloco mi mano derecha cerca de la palma de su mano derecha, y ella empieza a oír la energía, maravillada decía que sonaba como un radio mal sintonizado, siente que la energía le sube por el antebrazo, el brazo y al llegar al tórax, baja al abdomen, y llega a la pelvis, a los pocos minutos de estar allí, ella siente que el sangrado se detuvo, y va a la sala de baño a confirmarlo, entonces le propongo a la madre, mi Secretaria-Enfermera Gala, que hay que realizarle una transfusión sanguínea, ella se niega, yo insisto, pero siempre la misma respuesta, claro tiene conocimientos de la transmisión de enfermedades virales por medio de la transfusión, y miedo, sin embargo yo le insisto, y ella continúa negándose, es entonces cuando le digo que no creo que no acceda darle sangre a su hija para que se restablezca, es entonces cuando capta lo que yo estaba realmente tratando de decirle, la hija regresando del baño y confirmando que el sangrado se había detenido, en ese momento dirijo mi mano derecha hacia la madre que estaba sentada como a dos metros de mi, y ella siente una punzada en el centro de su pecho, yo percibía como que si tuviese una bolsa de esas, propias de hematología en mi mano derecha, y llenándose, cuando percibí que ya estaba llena, entonces dirigí mi mano derecha hacia la hija, ella también siente la punzada en el pecho, y dice algo maravillada: “¡estoy oyendo la energía!, suena como un silbido, como el viento pasando por una ventana entreabierta…”, mientras yo percibía que la bolsa se estaba vaciando, al terminar, la disminución de la palidez era notable, la desaparición de la deshidratación, de la debilidad, la madre dice que se atreve a realizarle otra hematología, y se van al laboratorio, yo voy a comer, y en la tarde cuando nos encontramos en el consultorio, me muestra los resultados de la hematología donde mostraba una Hemoglobina de 9 mg%..., podemos hacer lo que queramos mentalmente, la mente es muy poderosa y puede influir sobre la materia “física”, esto es otra prueba evidente para contradecir los que criticaban a Descartes diciendo que cómo podía influir el espíritu sobre el cuerpo…!!!